Unas veinte compañías, en varios lugares del mundo, realizan operaciones mineras por medio de dragas submarinas. Actualmente se explotan en la plataforma submarina o se han hecho trabajos de exploración de unos diez minerales sólidos que, desde el punto de vista económico pueden clasificarse en dos grandes categorías. La primera comprende los minerales de alto valor, cuyos costos de trasporte son despreciables en relación al precio de costo y que, a pesar de la distancia a que están los yacimientos, su explotación puede resultar rentable; es el caso del estaño, del oro, de los diamantes o de los metales pesados, como el rutilo.