De acuerdo con un estudio llevado a cabo recientemente por la Universidad Queen Mary de Londres, el plástico que flota en los océanos podría permanecer en su superficie durante más de 100 años antes de desaparecer por completo. Este nuevo hallazgo demuestra que la degradación es extremadamente lenta y los fragmentos tardan décadas en convertirse en partículas más pequeñas capaces de hundirse.