Desde el Atlántico norte hasta los fiordos del sur de Chile, el nombre de Cooke Aquaculture aparece una y otra vez en denuncias ambientales, fallos judiciales y reclamos de comunidades costeras. Una investigación conjunta de organizaciones chilenas y estadounidenses acaba de reunir esos antecedentes en un solo documento. El informe, titulado Los pecados ambientales de Cooke en Canadá, Estados Unidos y Chile, describe un patrón de contaminación, presiones políticas y ocultamiento de información que trasciende fronteras.