El Mar Argentino ha sido fundamental para el desarrollo de la pesca en el país, con especies como la merluza y el calamar jugando un papel central. Desde la década de 1970, la industria ha crecido en tamaño y relevancia, consolidando la pesca como una actividad clave para la economía argentina.
La ampliación de la zona económica exclusiva en 2016 fue un hito que fortaleció el control del país sobre estos recursos. Argentina, ahora responsable de más de 1.7 millones de kilómetros cuadrados de mar, enfrenta el desafío de gestionar estos recursos de manera sostenible.
El crecimiento de la pesca, impulsado en parte por la globalización, ha puesto a la industria pesquera en el centro del desarrollo regional, especialmente en la Patagonia y Tierra del Fuego. Este análisis destaca la importancia de la conservación en un contexto de explotación creciente.