La contaminación plástica ha alcanzado un punto crítico, afectando al 88% de las especies marinas y poniendo en riesgo la salud humana. Según la WWF, la situación demanda una acción global inmediata para evitar un daño irreversible a nuestros océanos. La creciente producción de plásticos sugiere un futuro aún más desalentador si no se implementan medidas sustentables. La necesidad de un tratado internacional es imperativa para establecer un marco de acción que permita reducir la presencia de plásticos en el mar, protegiendo así la biodiversidad marina y nuestra propia bienestar.