Nuestros océanos, frecuentemente descritos como 'pulmones de la Tierra', están en grave peligro debido al calentamiento global. Estos masivos cuerpos de agua no solo proveen el oxígeno que respiramos, sino que también juegan un papel fundamental en la regulación del clima global. Con la temperatura oceánica alcanzando niveles récord, fenómenos climáticos como inundaciones y huracanes se vuelven más probables, y ecosistemas vitales, como los corales, enfrentan amenazas existenciales. La pérdida de corales impacta directamente en la cadena alimenticia oceánica y, en última instancia, en nuestra propia supervivencia. Es esencial abordar el calentamiento oceánico con medidas concretas y urgentes.